Sacudida de civismo


2021 01 23

Estoy de acuerdo que mis sacudidas esporádicas de civismo plasmadas por este blog, no importan lo más mínimo (este artículo de Diego Armario, me las ha suscitado). Pero es lícito, creo; opinar sin insinuar el deseo de muerte a otras personas, sigan o no tu credo. Yo cuando hablo de decapitar a alguien, lo hablo con mi familia directa en el salón de mi casa, pocas veces con mis amigos hemos llegado a esos extremos en una terraza.

Yo no he estudiado en la Sorbana, ni tengo títulos ni he escrito una novela ni soy trans ni nada por el estilo. Pero igual soy más radical, en muchos aspectos, que esta señorita de 20 años. La vejez hace inclinarse al radicalismo. Pero bien entendido señorita. El libre albedrío hay que saber llevarlo y cuesta más de veinte años.

Por saber más de historia (de filosofía, de lo que sea) que nadie no se es más que nadie. O por lo menos no hay que parecerlo. He leído que tus padres quisieron que fueras feliz con 14 años y te ayudaron a cambiar de sexo o como sea eso. ¡Maravilloso! Mi pregunta es ¿te enseñaron a respetar al que tienes al lado?

Ves… Ahí me he equivocado. No tiene nada que ver con tus padres. Me he rebajado igual que tú con los youtubers mandándoles a la guillotina por querer pagar menos impuestos.

Yo mido la palabras cuando escribo para el blog y por eso tengo muchos escritos que nunca publicaré (a lo mejor tenía más seguidores, ¿quién sabe?). Mi exceso de vena cívica hay veces que solo encuentra la solución haciendo desaparecer a media población mundial de un plumazo. Otras me cargaría ciertas castas, otros ciertos aficionados de sobre valorados equipos, otras me cortaría las venas yo… Pero todo eso hay que guardarlo para uno mismo y encauzarlo por otros caminos. NO ES LÍCITO.

Yo entiendo que si a mí de joven me ponen un micrófono, habría dicho barbaridades espectaculares. Pero hacer del ímpetu juvenil de una chavala, una bandera de seguidores es muy… patético (igual no es la palabra exacta pero algo parecido) por parte del que la da el micrófono y abajo pone su logotipo.

Recuerdo a la niña ecologista, por ejemplo. La pobre Greta. Utilizada, manoseada y bien tratada por pocos (recuerdo el buen trato que la dio en su concierto en Madrid Vetusta, con unas sencillas palabras).

Me considero joven, aunque tenga un año más que el Vicepresidente actual y la actual Presidenta de la Comunidad de Madrid. Pero yo no me equivoco tanto como ellos. Yo me equivocaba aparatosamente cuando tenía la edad de Elizabeth Duval y con el tiempo he ido mejorando. Ahora me equivoco sólo 24 veces al cabo del día (más o menos).

Y ahora voy al verdadero problema que tienen todos estos a los que he mencionado. Ellos repercuten en mucha más gente que yo (por desgracia). Deberían intentar minimizar sus equívocos. En vez de buscar asesores de imagen, deberían buscar asesores de otra cosa (que no existe por que no vende).

Yo no digo que Elizabeth o Greta lo necesiten. Ellas necesitan vivir más y cuestionarse todo y disfrutar y equivocarse y reaccionar y volver a equivocarse y saber pedir perdón y retractarse y poner su alma en todo lo que hagan en un futuro. Evolucionar.

Pero Señor y Señorita Presidenta, dejen de tener coaches o asesores de marketing. La política no es un negocio, aunque para ustedes lo sea. Gobernar es llevar una empresa muy grande, no lo pueden llevar manos inexpertas y egoístas. Los mejores jefes, dicen, que son los que han empezado de currelas. Claro que hay que buscar maneras de que sea rentable esa empresa, pero no en contra (a costa) de sus trabajadores.

Pero no era ese el tema. ¿O sí, quién sabe? Yo no lo sé, por supuesto.

Pero por favor, Cuarto Poder (periodismo) no den un micrófono a cualquiera. Puede ser peligroso y les puede revertir en desgracia propia. Que tenga diez mil seguidores una niña, no la hace profeta de nada, si es una soberbia. Que les haga ganar dinero en sus portadas, menos justificable aún.

Pero bueno, yo también tengo mi instagram, mi twitter, mi facebook… Quizás si lo siguieran otros diez mil, viviríamos en algo parecido al infierno, donde los pecadores sufrirían del purgatorio antes de muertos.

¡Amén!

Con esta frase, casi hago de lo escrito, algo que hubiese guardado para mí. Pero no, sólo es una metáfora sobre la justicia que quisiera estar viviendo, no la que se estila en este país.

Por si lo lee, alguno de los mencionados, que lo dudo. No simpatizo con ninguno pero tampoco discutiría. Igual sería uno de mis equivocaciones del día pero ya sufriría en vida mi propio purgatorio hablando con mi santa madre del tema y lo solucionaría con su eterna paciencia.

Bueno que es sábado y ya ha pasado el toque de queda.

Señor Vicepresidente, señora Presidenta si tienen un momento, cojan ideas y lean esto, por favor. A todos los demás, elegid bien la película o el libro de hoy. Yo me quedo con Kawakami que después de esta sacudida de civismo, necesito calmar los ánimos y a falta de amor, bueno es su relato.

Buenas noches

5 comentarios en “Sacudida de civismo

  1. Como tú dices en el ser humano hay un crecimiento, una evolución. Pero hoy pareciera que el número de seguidores es suficiente para darle además de voz (que ya la tiene), cierto reconocimiento por parte de autoridades que ven oportunidades políticas. Y hay muchachos muy sabios y correctos y merecen ser escuchados, pero no todo lo que brilla es oro aunque para políticos ávidos de poder lo sea. Vivimos tiempos raros. ¡Saludos!

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